EE.UU – Sin acuerdo entre republicanos y demócratas, Estados Unidos mantiene el cierre administrativo, tras la no aprobación de la ley de presupuesto impulsada por el gobierno de Barack Obama. El principal foco de conflicto radica en la Ley de Asistencia Sanitaria Asequible, que el arco opositor se niega a aceptar.

Sin embargo, a pesar de la reticencia opositora, y de que el país todavía sufra el “shutdown”, el presidente norteamericano aseguró que seguirá adelante con la reforma sanitaria, que busca darle cobertura médica a millones de estadounidenses que carece de ella.

En un discurso pronunciado en Rockville, Maryland, Obama aseguró que más de seis millones de personas accedieron al sitio web HealthCare.gov, y resaltó el impacto que tuvo en sus ciudadanos. No obstante, en las primeras horas el sitio estuvo colapsado por la cantidad de visitas, lo que dejó a muchos sin acceso.

Pero esto no perjudica el funcionamiento del llamado Obamacare, que otorgará a sus consumidores una gran variedad de planes, que variarán en precios y beneficios.

El diario local El Nuevo Herald analizó cómo impactaría esta reforma en el Estado de la Florida.

Según consigna ese medio, las compañías aseguradores adoptaron distintos enfoques en término de planes de seguro. Por un lado, algunos ofrecen cobertura en caso de alguna “catástrofe”, con un deducible alto, y cuentas de ahorros para gastos con bajos costos mensuales. Este tipo de cobertura se espera que puedan ser mayormente recibidas por los jóvenes.

No obstante, la mayoría de las compañías ofrecen los tradicionales planes HMO y PPO. Estos cuentan con primas mensuales más altas, pero con mayor calidad en los servicios.

En base a un análisis de 1982 planes, vendidos en 34 estados, los precios y la disponibilidad varían considerablemente.

En tanto, ese medio explica que el mercado es manejado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, o bien, trabaja en asociación con los estados.

En esa línea, la potestad de las compañías se limita a fijar los precios de las pólizas, que comenzarían en el 2014, según varias variables: edad, personas que componen el hogar, ubicación geográfica y si son fumadores o no. Con relación a estos últimos, la ley avala a las aseguradoras a cobrar primas 50% más altas a quienes fumas.

Esta reforma busca beneficiar a las personas elegibles con ingresos bajos, quienes pueden reducir sus costos aún más. Esto se aplica también a aquellas familias que ganen hasta cuatro veces el nivel de pobreza, según el índice federal ($46,000 para un individuo y $94,000 para una familia de cuatro en el 2013).

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