ARGENTINA-. En los próximos meses el Gobierno lanzará una modificación del sistema de seguros que intentará crear más pólizas, hacer el mercado más “amigable” para los clientes y aumentar la solvencia de las compañías. La reforma a la ley actual, que está vigente desde la última dictadura militar, está en sintonía con una actualización que se lleva adelante en otras partes del mundo.

Desde el 2012, la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), a través del Plan Nacional Estratégico del Seguro (PlaNes), convoca a todos los actores del sector: directores de las compañías, abogados, consultores y asociaciones de defensa del consumidor, las cuales tendrán su segunda reunión mañana.

“En cualquier momento llega la actualización”, confió a BAE Negocios un funcionario que participó de las reuniones convocadas por la SSN.

Los puntos centrales de un mercado que llegó a mover casi $60.000 millones el año pasado (un 3% del PBI) y cuenta con más de 150 empresas son:

– Seguros para todos. Uno de los objetivos será sumar productos que hasta ahora no eran cubiertos por las empresas y que por el momento abarca casi en su totalidad a los automóviles. De esta forma, entrarán las pólizas multirriesgo para la actividad rural (que el año pasado tuvo grandes pérdidas por la sequía), así como seguros contra terceros por conflictos con perros o ascensores, entre otros.
El objetivo específico será darles más fuerza a los seguros personales (individuales o colectivos) y menos a los que cubren bienes. Esto comprende a los seguros de retiro, pero principalmente a los de vida y salud, que ya existen pero cuentan con un nivel de operaciones bajo.
Para eso, desde el Ejecutivo convocaron también a las empresas de medicina prepaga, que serán las que asesoren a las aseguradoras de riesgo en lo que compete al otorgamiento de este tipo de coberturas.

– Letra chica. La SSN quiere hacer que el sistema sea más “amigable” con los clientes. Para eso convocó a las asociaciones de defensa del consumidor, que tendrán una segunda reunión mañana
Las organizaciones pidieron que se exija más claridad en los contratos, con menos engaños (la famosa “letra chica”). Además, se solicitó que, ante una demora en el pago del seguro, la cobertura no se suspenda automáticamente.

– Solvencia. Se pedirá aumentar el capital mínimo (patrimonio neto) de las empresas. Se estudia que se fije en base a los porcentajes más altos de las primas y que no se puedan incluir inmuebles para determinar ese capital, entre otras modificaciones, lo que dejaría en una situación más vulnerable a muchas de las compañías más chicas.
Este punto, que es un pedido del Banco Mundial, también se dio en Europa a través de los planes de solvencia que llevaron a la quiebra a muchas firmas en el Viejo Continente. Desde la SSN se estudia cómo evitar este efecto.

– Bancos. La SSN recibió pedidos para limitar la potestad de los bancos de otorgar seguros. De esta forma, la eliminación de las entidades financieras como intermediarios podría abaratar los costos, por la pérdida de comisiones. Casos testigos se dieron en Ecuador, donde se impuso que las únicas compañías autorizadas a gestionar estos contratos son las aseguradoras de riesgo, en Chile, donde el Parlamento tratará en los próximos días un proyecto de reforma del sector, en México y en Brasil.

– Economía real. Se pretende que se aumente la incidencia de las aseguradoras en la producción. Este punto va en línea con el anuncio que hizo la presidenta Cristina Fernández en noviembre del año pasado, a partir del cual se les exige a estas compañías aportar al inciso “K” un 5% de sus inversiones.

– Reaseguro. La intención es que se aumente el número de compañías reaseguradoras en el país. Si bien el año pasado estas firmas tuvieron su propia reforma, se espera que haya una modificación de su actividad en la actualización de la legislación general.

Fuente: DIario bae

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