ESPAÑA – Lance Armstrong, héroe del ciclismo y de la lucha contra el cáncer, ganador de siete Tours de Francia, confirmó hace unas semanas los rumores sobre su dopaje. Por ello, perdiío casi todos sus títulos y su imagen cayó en picado. De repente, su imagen se convierte en un problema para todos sus patrocinadores, como Nike.

La situación se vuelve a repetir cuando, hace unas semanas, otro grande del deporte, Oscar Pistorius, es acusado de asesinato. Rápidamente, los patrocinadores que utilizaban su imagen cancelan contratos. Y una vez más, Nike está en el ojo del huracán.

En los últimos años, se han dado casos parecidos, como el del golfista tiger Woods y las compañías AT&T y Accenture.

Todas estas situaciones de desprestigio provocan grandes pérdidas a los patrocinadores. En el mejor de los casos, no llegan a amortizar la inversión. Así, algunas corredoras de seguros, están ofreciendo servicios para estas situaciones.

Se trata de pólizas que aseguran a una empresa en el caso de que sufre una situación de crisis, como la muerte, desprestigio o inhabilitación del patrocinado.

Tal y como recoge Expansión, José María Elguero, director del Servicio de Estudios de la firma de correduría de seguros, asegura que “la póliza se suele diseñar a medida del cliente y de la campaña que este realiza. Los precios pueden oscilar en función de factores como el patrocinado y su historial (no es lo mismo asegurar a Kate Moss que a rafa Nadal), el producto, la duración de la campaña y su alcance geográfico”.

Este tipo de pólizas garantizan al asegurado el reintegro de la diferencia entre su inversión y los ingresos necesarios para amortizarla.

Fuente: teinteresa.es

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